En el caso de un episodio de calor, en el que la gente está con malestar por las altas temperaturas, los músculos están en tensión, unido a la luminosidad, que si los ojos no están protegidos por unas gafas de sol, los músculos alrededor estarán también en tensión.
Con el calor puede aparecer el dolor de cabeza. En ocasiones ocurre tras una exposición directa al sol sin una gorra o sombrero, también por la luminosidad si los ojos no están protegidos, ya que el gesto de tenerlos entreabiertos hace que se tensen los músculos de la cara y el cuello. Las cefaleas también pueden ser fruto del propio cansancio y el estrés del cuerpo por las altas temperaturas.









