La señora Nelly Sosa madre de una de las presuntas víctimas de abuso físico y sexual que se habrían cometido en el “Centro de Rehabilitación Vida Nueva para Jóvenes”, de esta ciudad de Santiago, narró los horrores a los que supuestamente fueron sometidos los once menores de edad.
Dijo que, tanto ella como los otros padres, llevaron a sus hijos a ese recinto con la intención de que allí cuidaran de ellos, sin llegar a imaginar que serían ultrajados.
“Allí le daban sustancias a nuestros hijos, los mantenían sedados, los maltrataban, los encadenaban, a mi hijo lo golpearon, le daban palizas, lo amarraban con cadenas, los metían en agua”, dijo la señora Sosa en declaraciones a medios de comunicación.
Explicó que como padres acudieron a ese centro buscando mejoría para sus hijos para que no se dañen ni se corrompan como está esta sociedad.
Agregó que en ese centro fueron ultrajados, maltratados, abusados por personas inconscientes detrás de una fachada de pastor de iglesia”, al tiempo que pidió a las autoridades su ayuda para hacer justicia.
“Hacemos un llamado a todas las autoridades, que nos apoyen, que no nos dejen solos, necesitamos esa ayuda para que nuestros hijos puedan salir adelante después de tanto maltrato que recibieron en ese centro”, imploró la madre.
El Ministerio Público presentó acusación contra Lorenzo Silverio Almonte (Julián o el pastor), director del centro Nueva Vida para Jóvenes, que opera desde hace unos 15 años.









