La lucha de las mujeres negras por acceder a la reproducción asistida en Francia

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Las mujeres afrodescendientes que desean concebir un hijo a través de la reproducción médica asistida (PMA) viven un proceso tumultuoso y doloroso sin garantías en Francia, debido a la falta de donantes de gametos.

“Ser infértil, negra y a la espera de una donación de espermatozoides u ovocitos negros, son unos ocho años de espera” frente a uno o dos años para las mujeres blancas, afirma Sandrine Ngatchou, una francocamerunesa de 38 años entrevistada por AFP.

En 2019 en Francia, 836 mujeres donaron ovocitos y 317 hombres donaron esperma, según la Agencia de biomedicina. Sin embargo, esta autoridad de referencia para la PMA no tiene información sobre la proporción de donantes de minorías étnicas.

“Los profesionales de la salud constatan una falta de donantes de gametos de origen afrodescendiente y asiático principalmente, lo que puede llevar a tiempos de espera aún más largos”, confirma la agencia a AFP.

Sandrine fue testigo. “Cuando llegué por primera vez a un Cecos (banco de esperma francés) para iniciar una reproducción asistida, los médicos me dijeron que nunca habían visto a una mujer negra empujar la puerta para hacer una donación”, dice.

“Entonces les pedí que no tuviéramos en cuenta el emparejamiento y que me dieran los gametos de un donante blanco”, explica. Estuvo en lista de espera durante cinco años y finalmente abandonó el proceso, después de separarse de su pareja.

Emparejamiento significa la posibilidad de que los equipos médicos de los Cecos ofrezcan a las personas en espera de una donación los gametos de un donante con características físicas similares a las suyas (color de piel, ojos, etc.).

– Derechos de los pacientes –

Un decreto de 2017 establece que el emparejamiento se ofrece solo si la pareja receptora así lo desea. Pero las asociaciones denuncian las prácticas de algunos Cecos que, según ellos, dificultan el acceso de los receptores negros a una donación de los blancos.

El tema es complejo y delicado, señalan algunos médicos. “Si un niño blanco (…) regresa a África con su familia (…), ¿este niño será acogido cálidamente?”, pregunta la doctora Olivia Gervereau, del Cecos de Tours (centro), hace unos meses en un set de televisión.

Una forma “impactante” de abordar la cuestión, acusa Virginie Rio, presidenta de la asociación Collectif Bamp!. “En nombre del interés superior del niño o de convicciones personales, los médicos niegan a los negros un donante blanco. Pero es una decisión que no es de ellos y va en contra de los derechos de los pacientes”, denuncia.

El expresidente de la federación de los Cecos, el profesor Louis Bujan duda de que haya muchas dificultades en este tema, señalando que es “extremadamente raro” que las personas negras quieran un donante blanco.

Cuando este es el caso, los médicos hablan “largamente” con los pacientes para asegurarse de que es un deseo profundo y no una decisión tomada por la decepción de la falta de donantes negros, asegura este jefe de polo del Hospital Univeritario de Toulouse (suroeste).

La nueva ley de bioética promulgada a principios de agosto, que abre la PMA a parejas de lesbianas y a mujeres solteras, podría complicar aún más el proceso de las candidatas no blancas.

“Para las mujeres solteras estériles de minorías étnicas, será casi imposible encontrar un donante de esperma y de ovocitos”, dice alarmada Mariama Soiby, miembro de la asociación Mam’ensolo.

Si bien esto no evitará la escasez de gametos, la Agencia de biomedicina pretende prevenir disfunciones ligadas al emparejamiento, por lo que trabaja con el Ministerio de salud en un decreto que aclare las reglas para la asignación de gametos en todo el territorio, dijo a la AFP.