Situación de la lactancia materna en República Dominicana

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En República Dominicana solo el 16% de los bebés de cero a cinco meses recibe leche materna como alimentación exclusiva, según la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples 2019 (Enhogar-MICS 2019). La cifra refleja un importante aumento en comparación con el 4.7% arrojado por la encuesta del 2014.

El estudio, cuyo avance presentaron la semana pasada la Oficina Nacional de Estadística (ONE) y Unicef, encontró que en menos de la mitad de los casos los bebés son iniciados de forma temprana en la lactancia materna: únicamente el 42% tomó leche del seno dentro de la primera hora posterior a su nacimiento.

Tomar leche materna en la primera hora de vida constituye una medida esencial para la salud de la criatura, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud.

Factores como el nivel socioeconómico y educativo de la madre, la institución donde la mujer da a luz y el tipo de parto inciden en el inicio temprano o no de la lactancia materna.

“Esta práctica ocurrió con menor frecuencia entre los infantes nacidos de madres en nivel educativo y quintil de riqueza (38%) más altos, con 18 y 11 puntos porcentuales de diferencia respecto a aquellos cuyas madres pertenecen al nivel educativo y quintil de riqueza (49%) más bajos”, explica el resumen ejecutivo de la encuesta.

El 54% de los bebés de madres que no contaban con ningún nivel de educación formal fue amamantado dentro de la primera hora de vida, a diferencia de los hijos de mujeres con educación terciaria o superior, que solo se beneficiaron de esta práctica en el 36% de los casos.

En cuanto al tipo de institución, en los centros públicos de salud el 48% de los recién nacidos lactó en la primera hora luego de nacer, frente al 31% de los nacidos en instituciones privadas.

La diferencia resulta notoria también entre los niños que vienen al mundo por parto vaginal (56% lactó dentro de la primera hora después del nacimiento) y los que nacen por cesárea (33%).

Los datos de la Enhogar-MICS 2019 fueron recogidos en todo el territorio nacional en base a una muestra de 31,488 hogares.

PROTEGER ESTA PRÁCTICA

La responsabilidad de la lactancia debe recaer no solo en la madre, sino también sobre el Estado, el cual debe crear y fortalecer políticas que faciliten el proceso a nivel de salud y en materia de trabajo, asegura Jenny Mateo, consejera certificada de lactancia.

“Es decir -explica-, que cuando la madre vaya a dar a luz en la clínica u hospital se respete su derecho y deseo de amamantar a su hijo o hija y no se le ofrezca un sucedáneo, que cuando la madre se integre a su trabajo pueda tomar sus permisos de extracciones con libertad durante su jornada y que los médicos, enfermeras y todo el personal hospitalario sea instruido en temas de lactancia para que ofrezcan información adecuada”.

Mateo, quien como consejera de lactancia ha tenido la oportunidad de acompañar a muchas madres en este proceso, además de vivirlo en carne propia, asegura que el apoyo para una madre que desea amamantar es fundamental.

“La lactancia materna tiene un impacto positivo en la madre, en el bebé, en la economía familiar y en la sociedad en general, ya que nos permite tener ciudadanos sanos a nivel emocional y físico”, concluye. “Proteger la lactancia es resguardar a las madres y bebés que representan el futuro y la esperanza de las naciones y ese es un compromiso que todos debemos asumir”.

OTRAS CIFRAS

El 85 % de los lactantes de 6 a 8 meses de edad recibieron alimentos sólidos o semisólidos.

El 32 % de los niños y niñas de 12 a 15 meses continuaron recibiendo leche materna.

El 14 % de los niños y niñas de 20 a 23 meses continuaron recibiendo leche materna.