Día Mundial de la Glándula Tiroides

0
30

El 25 de mayo se celebra el Día Mundial de la Glándula Tiroides, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) invita a reflexionar sobre la importancia de esta glándula y sobre las enfermedades que en ella se producen afectando a una amplia población a nivel global.

La fecha fue elegida en 2007 por la Federación Internacional de Tiroides (TFI), la Asociación Europea de Tiroides (ETA) y la Asociación Americana de Tiroides (ATA). El objetivo fundamental es crear conciencia sobre las enfermedades que afectan esta importante glándula.

¿Qué es la glándula tiroides? La tiroides es una glándula pequeña con forma de mariposa, ubicada en la parte anterior del cuello, por debajo de la nuez de Adán, como se conoce popularmente el cartílago tiroides.

Esta glándula produce, almacena y libera las hormonas tiroideas (T3 y T4) en el torrente sanguíneo. Estas hormonas influyen en la actividad de casi todas las células del cuerpo y controlan el metabolismo.

Si los niveles de las hormonas tiroideas en la sangre son bajos, su cuerpo funciona más lentamente. A esta condición se le llama hipotiroidismo. Si tiene demasiada hormona tiroidea en la sangre, su cuerpo trabaja más rápidamente. A esta condición se le llama hipertiroidismo.

La función de la glándula tiroides es controlada por otra glándula, la hipófisis, y esta, a su vez, es controlada por el hipotálamo, que se sitúa a nivel cerebral. Normalmente, si la cantidad de hormonas tiroideas no es suficiente, el hipotálamo y la hipófisis ponen en marcha los mecanismos para aumentar la síntesis y liberación de T3 Y T4 en el torrente sanguíneo. Y, de forma opuesta, si notan exceso de estas hormonas, disminuyen su liberación. Estos mecanismos se alteran en caso de enfermedad.

Enfermedades de la tiroides

Es importante, para la mejor ilustración de los lectores, explicar de manera sintética las principales patologías o enfermedades que se originan en la glándula tiroides:

Hipotiroidismo: Se origina cuando la tiroides no produce suficientes cantidades de hormonas, hecho que causa que los procesos metabólicos sean más lentos. Es la enfermedad más común de dicha glándula, y sus manifestaciones clínicas se caracterizan por debilidad, calambres musculares, problemas de memoria, malhumor, cansancio, somnolencia, aumento de peso por retención de líquidos, piel fría, infertilidad, estreñimiento, síndrome depresivo, etcétera.

Hipertiroidismo: Es cuando la tiroides produce de manera excesiva la hormona tiroides y esto hace que nuestro cuerpo trabaje de forma acelerada. Los principales síntomas de esta condición clínica son nerviosismo, temblor de manos, debilidad, pérdida de peso, palpitaciones, ansiedad, sudoración excesiva, diarreas, entre otros.

Hay otras patologías muy importantes, entre ellas la tiroiditis, que es la inflamación de la glándula tiroides. Puede provocar niveles excesivamente altos de hormonas tiroideas en el organismo o bien falta de estas. Puede ser tiroiditis viral o subaguda, tiroiditis post-parto, tiroiditis inducida por medicamentos o tiroiditis autoinmune, esta última muy frecuente.

La tiroiditis subaguda, enfermedad tiroidea inflamatoria caracterizada por dolor en el cuello, generalmente está precedida por una infección del tracto respiratorio superior. Puede ser causada por una infección viral o una reacción inflamatoria post-viral, y muchos virus se han relacionado con la enfermedad.

“El SARS-CoV-2 (COVID-19) se ha convertido en una pandemia con síntomas respiratorios graves y puede afectar a otros órganos. Se han confirmado más de 3 millones de casos de COVID-19 en todo el mundo, fue reportado el primer caso de tiroiditis subaguda después de la infección por SARS-CoV-2”, dijo Francesco Latrofa, doctor en medicina del Hospital Universitario de Pisa en Pisa, Italia. “Se debe alertar a los médicos sobre la posibilidad de esta manifestación clínica adicional relacionada con COVID-19”.

No puedo dejar de llamar la atención sobre las alteraciones morfológicas de la glándula tiroides, que puede ser de manera difusa y abarca los dos lóbulos, y también puede ser a expensas de los nódulos tiroideos, que pueden ser benignos o tener diferentes grados de variedad de atipias celulares (malignidad), siendo un cáncer de muy buen pronóstico, a todos los nódulos que reúnan ciertas características establecidas, deben ser estudiados realizando un primer procedimiento que es la biopsia por aspiración con aguja fina (PAAF). Me permito expresar con profunda satisfacción que un diagnóstico y tratamiento oportuno los pacientes evolucionan excelentemente bien, hoy en día el diagnóstico es más frecuente por la universalización de la seguridad social.

Exhortamos a la población a realizarse una sonografía de glándula tiroides cuando asistan a sus respectivos médicos de manera preventiva, ya que existen varias patologías tiroideas que se presentan principalmente en aquellos con predisposición familiar, es decir, que tienen susceptibilidad genética. Siempre es bueno recordar que la medicina preventiva es la mejor forma de prevenir las enfermedades.