Plantas carnívoras y escuela para mujeres en la escena dominicana

El fin de semana pudimos ver dos propuestas totalmente diferentes, ambas apuestas escénicas lograron inquietar al público de esta isla que es Santo Domingo. La osada y sensible producción musical “La Tiendita del Horror” expuesta por el productor Amaury Sánchez y con aplomada perspicacia de lo creativo dado por Waddy Jaque, inquietó a quienes lograron verla su temporada en el Palacio de Bellas Artes.

Un trabajo fastuoso, compacto en su enmarcado estético, con rigidez en cuanto a la instrumentación de atmósferas y con impecable manejo técnico en el uso de los aportes de lo musical para amoldar lo expresivo coreográfico espacial y de articulación del elenco en su búsqueda de proyectar con destreza y mucha fuerza compositiva, un todo que quiérase o no, supo llegar al alma y conciencia de los espectadores

La sencillez de la conjugación del discurso poético con el trabajo espacial apelando a una técnica justa con cuerdas y aplicación de coloraturas lumínicas y acentos musicales hicieron un clic efectivo para armar un todo contundente, lleno de ritmo, pleno de verdad, sopesado en lo dilatación dramática del gesto y la proyección corpo-expresiva del elenco desde la escena hacia la platea.

Judith Rodríguez y Javier Grullón quienes lucieron excepcionales por saber apelar y emplear cabalmente su dilatada sabiduría histriónica en función del reto compositivo para este reto espectacular; acompañados por la eficacia del manejo en sus respectivos papeles asumidos con entrega y fuerza por parte de Frank Ceara, Antonio Melenciano, María del Mar y Kenny Grullón.

(+)

ESCUELA PARA MUJERES

La otra propuesta escénica que pudimos ver fue el unipersonal “Escuela para Mujeres”. No es teatro comercial ni ligero solo para el deleite sino para potenciar un acento de denuncia de un género masculino, así como de varias generaciones que solo han sabido estar en perenne lucha para revertir lo que, en apariencia, va más allá del cruel acto de sojuzgamiento de mujeres hartas poderosa contra una especie que evita ser invisibilizado.

En “Escuela para Mujeres”, logró ser sintetizada desde el escrito del dramaturgo Carlos Castillo que permitió urdir un texto sobre las mujeres, el Dr. Amor, que se erigió como el portador de la voz femenina, noche a noche, te trae los mejores consejos para que vivas a plenitud tus relaciones sentimentales. Desde este texto ricamente escenificado por Ramón Santana pudimos constatar un trabajo pleno de sentido y con una potencia de significado sobre el escenario.

Por espacio de casi una hora y veinte el espectador se ve entretenido por una impactante interpretación escénica (de nueve personajes), que conmueven y generan una necesaria reflexión.

Propuesta transdisciplinaria idónea para des-montar las mentiras e infidelidades de los hombres. Un todo espectacular que se envistió de rasgos de recia agitación y que propone que, el espectador masculino tome una cuota de responsabilidad social frente a su acto de recepción.

El trabajo de Raeldo López fue sorprendente. Su logro aplaudible. Su capacidad energética bien recibida. Una Escuela de Mujeres que, desde mi punto de vista crítico, es un logro y un esfuerzo que seguirá presentándose hasta el próximo viernes en el Café Teatro Bar de Caribbean Cinemas – Dowtown Center a las 10:00pm.

Vía

www.listindiario.com

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