La violencia de género no tiene sexo; los hombres también lloran

La violencia de género no distingue y aunque las mujeres son más vulnerables, cada vez son más los hombres que también van a las fiscalías barriales en busca de tutela judicial por ese concepto.
El drama en ambos sexos está lleno de verdades, media-verdades, y exageraciones, lo que hace difícil y arduo el trabajo de quienes tienen que investigar las denuncias y tomar decisiones; y tedioso y largo el de los querellantes, que muchas veces abandonan el proceso.
Un recorrido por varias fiscalías barriales nos permitió determinar que las denuncias no cesan; que el temor que invade a muchas mujeres es real, pero también, que el drama por el que atraviesan muchas otras, es pura inventiva, según revelaron autoridades que trabajan directamente el tema.
Casos reales. Elena (por su nombre ficticio) es una mulata de 24 años, de nacionalidad haitiana que esperaba sentada en el área de Atención a la Violencia contra la Mujer de una fiscalía comunitaria, a que la psicóloga la atendiera.
Tenía una cita con ella y estaba nerviosa y asustada. Pero no por el encuentro que tendría con la especialista, sino porque su expareja, quien fue detenido a causa de una querella que interpuso en su contra por amenaza, este saldría libre hoy.
“Yo me separé de él porque vivía jodiéndome. Me amenazó y por eso lo denuncié; tiene cuatro días preso y creo que sale hoy o mañana y tengo miedo, por eso me voy para Haití por un tiempo”, contó a esta reportera.
A Manuel (nombre ficticio) un joven de 25 años, lo encontramos en otra fiscalía comunitaria con una herida próxima a la cabeza. Se la hizo con una navaja su pareja, por celos, y él estaba allí para denunciarla.
Joselito (nombre ficticio), se quejó de que fue a poner una querella contra su expareja, por acoso, y siendo él la víctima, “a mí fue que me sometieron a un examen psicológico”. A ella le dieron orden alejamiento.
Investigación es vital. En la fiscalía de Villa Consuelo se reciben diariamente entre 4 y 10 querellas por violencia de género, el 20% de ellas, de parte de hombres, informó una empleada que pidió reserva de su nombre.
Explicó que “siempre y cuando no haya una amenaza o agresión física, la fiscalía primero investiga la querella trasladándose al lugar donde la querellante dice que se produjeron los hechos, para constatar su veracidad o no, incluso entrevistando a vecinos
”El 40% provienen de mujeres que viven en unión libre, y casi siempre son por celos o por dinero y ellas las dimensionan, y cuando se ven descubiertas, abandonan el proceso por vergüenza o porque se vuelven a juntar con su pareja”, reveló.
Afirmó que a todas las féminas que se sienten amenazadas se les ofrece albergue en las casas de acogida, donde estarían cómodas con sus hijos menores, pero que la mayoría rechaza la oferta “o porque trabajan, o no quieren dejar su casa y otros hijos; o porque van a estar muy encerradas”.

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