La lesión de Dembélé es seria pero con buen pronóstico

Vía

www.elmundo.es

El bíceps femoral forma parte de los isquiotibiales; el grupo muscular situado en la parte posterior del muslo. La lesión que ha sufrido Dembélé, rotura del tendón que ancla el bíceps femoral al isquion izquierdo (hueso que conforma las posaderas) es seria y mucho más frecuente en fútbol que en otros deportes. El motivo es que, a la hora de esprintar, los jugadores someten a los tendones isquiotibiales a una gran tensión para la que estos músculos no están naturalmente diseñados. Cuando corremos, el cuádriceps y el glúteo de la pierna que queda atrás son los que empujan nuestro cuerpo hacia adelante.

No obstante, cuando los futbolistas clavan los tacos en el césped se produce además una tracción sobre los isquiotibiales de la pierna que va delante. Este gesto, muy similar al que se observa en la carrera de los felinos, confiere más explosividad y potencia al jugador, pero también le hace más vulnerable a lesiones como la sufrida por Dembélé.

La cirugía que van a realizarle al francés, puede hacerse de manera abierta o mediante artroscopia, pero igualmente consiste en volver a anclar el tendón del bíceps femoral al hueso isquion mediante un sistema de arpones y suturas que, gracias a los avances en técnicas quirúrgicas y materiales de los últimos años, ofrecen excelentes resultados postquirúrgicos y permiten al paciente apoyarse y caminar desde el primer día, lo que a su vez evita las indeseables secuelas de las inmovilizaciones demasiado prolongadas.

Desde el primer momento los responsables de la recuperación del futbolista habrán de aplicar protocolos de rehabilitación temprana para permitir que el tendón se reinserte correctamente y resulte suficientemente elástico. Si el tejido operado no se trabaja correctamente quedará demasiado rígido y, por tanto, será mucho más susceptible de romperse de nuevo ante cualquier tensión o tracción brusca.

A pesar de estas particularidades y precauciones es justo decir que la desinserción del tendón tiene mucho mejor pronóstico que, por ejemplo, las roturas musculares. Éstas son muy complicadas de suturar y suelen dejar cicatrices que causan molestias y nuevas lesiones a medio y largo plazo.

Por el contrario, una vez que pase por quirófano y se cumplan los tres o cuatro meses que los especialistas calculan para su recuperación, Dembélé volverá a los terrenos de juego y se olvidará por completo de esta lesión.

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: