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San Juan

El gobernador puertorriqueño Ricardo Rosselló anunció ayer domingo una reforma fiscal que busca incentivar el empleo y la competitividad de la isla, sumida en una profunda crisis financiera que se agravó tras la devastadora temporada de huracanes del 2017.

El nuevo modelo contributivo, del cual aún falta sea aprobado por el Congreso, también busca “hacer justicia social a los trabajadores”, dijo Rosselló en conferencia de prensa.

El proyecto tiene previsto reducir los impuestos a los individuos y a las empresas con la meta de crear “un modelo para incentivar la transición hacia el empleo y a la inversión”, detalló el funcionario.

Entre las medidas destaca una nueva tabulación para el cálculo de impuestos a los ingresos, con un incremento en el monto que queda exento de tributos, de 9.000 a 12,500 dólares anuales. Anunció también una reducción significativa al impuesto a las ventas de alimentos preparados y la eliminación paulatina del impuesto a las transacciones entre negocios.

Categorías: Internacionales

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